Ya voy en tiempo de descuento y en este cuento no te encuentro. Y es que te extraño porque hace daño tenerte cerca y no poder tocarte. Sigue pasando el tiempo y no me empeño en ser la dueña de tus sueños. Porque ni mil botellas al sol brillan tanto como tus ojos al hacerlo, al hacerlo bien. Vamos a armar de nuevo. Quiero tocar tu cielo, reinar en tu reino y enloquecer con vos, vivir y morir en tus pasos porque yo solo ya no se por dónde caminar, ni por donde pisar.