martes, 29 de marzo de 2011
viernes, 25 de marzo de 2011
Por lo menos la puerta funciona
Digamos que mi pieza está ordenada. No es una afirmación totalmente verídica, porque siempre hay alguna remera dando vueltas, alguna cartera que me da paja desarmar y esas cosas que nunca van a tener un lugar fijo. Esas cosas sí que son una mierda, ya sea las llaves, una crema, una plasticola, etc. Pero llegué a la conclusión de que contra eso no se puede.
En fin, yo amo mi pieza. Los colores, la decoración, los muebles, la pared colmada de dibujos de bandas. Todo, la amo.
¿Por qué escribo esto? Porque voy a demostrar una vez más que siempre algo caga todo.
La puerta que me conecta con el resto de mi casa es una puerta corrediza. El otro día se rompió "la manijita" que permite correrla cuando se abre todo. Cuando me di cuenta entré en la paranoía de que alguien iba a venir a despertarme alguna mañana e iba a abrirla del todo, ignorando el estado de la pobre puerta.
Entonces pasé por la cerradura una cinta gris y le até los dos extremos, para poder tirar de ahí cada vez que se abra del todo.
Una idea genial, pero la verdad que queda como el orto.
En fin, yo amo mi pieza. Los colores, la decoración, los muebles, la pared colmada de dibujos de bandas. Todo, la amo.
¿Por qué escribo esto? Porque voy a demostrar una vez más que siempre algo caga todo.
La puerta que me conecta con el resto de mi casa es una puerta corrediza. El otro día se rompió "la manijita" que permite correrla cuando se abre todo. Cuando me di cuenta entré en la paranoía de que alguien iba a venir a despertarme alguna mañana e iba a abrirla del todo, ignorando el estado de la pobre puerta.
Entonces pasé por la cerradura una cinta gris y le até los dos extremos, para poder tirar de ahí cada vez que se abra del todo.
Una idea genial, pero la verdad que queda como el orto.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Te amo muchísimo, hermana!
Tiempo de cambio
Es increíble cómo el otoño también se hace visible en las personas. Las hojas de los árboles se vuelven frágiles y caen para luego crecer nuevamente en la primavera. Así, muchos se proponen dejar atrás ciertas cuestiones para poder renacer más fuertes. Y yo soy un claro ejemplo. Tiempo de cambio. Para bien, espero.
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