lunes, 29 de septiembre de 2014
El tiempo está después
Un día nos encontraremos, en otro carnaval tendremos suerte si aprendemos que no hay ningún rincón, que no hay ningún atracadero que pueda disolver en su escondite lo que fuimos.
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Eterno retorno
Tuve la oportunidad de reencontrarme con alguien que no veía hace siete años. Sí, siete. La situación fue un tanto azarosa pero acabó en sentarnos a recordar momentos pasados. Cada uno había hecho su vida y el paso del tiempo era innegable, sin embargo la esencia se conservaba como si los años hubiesen sido tan solo unas efímeras horas.
Y ahí comprendí que nada en esta vida tiene un final. Nunca. Tantas veces creí que algo había terminado, cumplido su ciclo, y que nunca volvería a ver a una persona. Pero no. Quizás sólo le ponemos pausa a nuestras relaciones para que el destino un día vuelva a traernos a alguien a nuestra vida. Un ex novio, un viejo amigo, un compañero de la primaria. Sin curso ni razón aparente, pero ahí está. Tejiendo hilos irrompibles.
Entonces, ¿qué tan grande es la real distancia que nos separa? Quizás sean unas horas, días. Tal vez años.
Recordemos que la única distancia que existe es el tiempo que transcurre hasta volver a vernos.
Y ahí comprendí que nada en esta vida tiene un final. Nunca. Tantas veces creí que algo había terminado, cumplido su ciclo, y que nunca volvería a ver a una persona. Pero no. Quizás sólo le ponemos pausa a nuestras relaciones para que el destino un día vuelva a traernos a alguien a nuestra vida. Un ex novio, un viejo amigo, un compañero de la primaria. Sin curso ni razón aparente, pero ahí está. Tejiendo hilos irrompibles.
Entonces, ¿qué tan grande es la real distancia que nos separa? Quizás sean unas horas, días. Tal vez años.
Recordemos que la única distancia que existe es el tiempo que transcurre hasta volver a vernos.
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