Me duele la risa, me duele cantar. Basta de cornisas, basta de saltar.
¿Y ahora quién se viene? ¿Y ahora quién se va?
Dientes de cordero, muerdan sin soltar!
miércoles, 26 de junio de 2013
miércoles, 19 de junio de 2013
Cae el sol una vez más. El aire está frío pero las pieles tibias. Cruzo miles de caras pero parece no haber nadie, quizás un desierto ofrezca algo más que esto. El empedrado de las calles se torna cada vez más gris y el frío me congela el rostro. El silencio se rompe con un susurro, su voz me hace descubrir algo que está más allá, tan cerca como sus labios y tan místico como el horizonte. Las siluetas toman color, el ruido de las autos se convierten en inspiración. Juntos experimentamos la magia para desafiar la gravedad. Esta sensación debería ser eterna. Tanto como nosotros.
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