martes, 30 de septiembre de 2008
lunes, 29 de septiembre de 2008
Queda prohibido
Me desilusionó como nadie nunca lo había hecho. Me vendió falsas ilusiones, promesas que con el tiempo jamás se concretarían, frases en vano que carecían de sentimiento, miles de te amo que se decían sin un corazón que avalara esas palabras, innumerables sucesos que se dieron sin explicación en cuyas consecuencias nadie pensó nunca, decenas de besos que se dieron sin pensar porque nos dejamos llevar por puros impulsos. Debo admitir que esos besos y abrazos que nos dimos me hicieron feliz en algún momento, pero en estas instancias sé que fueron en vano, porque todo fueron mentiras, y sé que jamás se volverán a repetir. Debo reconocer que todos nuestros instanes, nuestras cartas, nuestros besos, nuestros encuentros, todo lo que vivimos forman parte de un pasado. Son recuerdos que se atesoran en la mente, que no podré borrar facilmente. Son de esos instantes que se recuerdan toda la vida. Me cuesta tanto aceptar que el tiempo que tuvimos se nos acabó y que tenerte conmigo es una circunstancia inalcanzable. Como una nena me creí todos tus cuentos en los que planteabas finales felices y fantásticos. Por fin comprendí que no fueron más que falsas ilusiones que generaste por tu instinto de jugador. Tu corazón quiso que todo sea realidad, que no todo quedara en palabras, pero no pudo más que tu orgullo. Vos creías que me querías y yo te quería creer.
viernes, 26 de septiembre de 2008
Esta historia es, quizás, un relato clásico que le sea familiar a muchas mentes, puesto que suele pasarle a una gran magnitud de personas. No se sabe por qué ocurre. La vida en nuestro camino, muchas veces, interpone gente que cambian rotundamente nuestra situación y luego de diversas reflexiones uno llega a la conclusión de que su vida hubiese sido mejor si jamás se hubiese percatado de la existencia de ese alguien, que nos da vuelta en la cabeza, que nos perturba el sueño, que se hace presente en nuestros pensamientos, que nos hace escapar diariamente de la realidad, haciéndonos vivir en una fantasía; y cada vez que queremos pensar en ese alguien, recurrimos a la imaginación, porque claro, uno se llena de expectativas que tal vez jamás lleguen a concretarse, pero uno no se percata de eso, uno no piensa en las consecuencias que acarrearán sus actos. Pero, al fin y al cabo, se necesita siempre una ilusión y aunque uno intente con todas sus fuerzas centrarse solamente en la realidad concreta que se vive día a día, no lo lograría, ya que el sentimiento siempre puede más que la razón. Generalmente uno actúa según su corazón y no su mente. Si cada uno de nosotros obrara reflexionando cada paso que da en su vida, no existirían relaciones, puesto que en este mundo nada es para siempre y toda historia de amor en estos tiempos modernos, dónde no hay compromiso alguno, tiene un desenlace en el que el papel protagonista se lo lleva la desilusión.
Esta historia cumple estas características, no hay peor situación que amar y sentir que uno no es correspondido. Ella lo sigue, lo sueña, lo nombra, lo espera, lo lleva bien pegado al corazón. Él sabe que la lleva bien clavada en el pecho, tiene un corazón tonto pero sensible que raras veces saca a lucir; porque claro, él vende la imagen de hombre imposible, firme que no sufre. Orgulloso como pocos, en extrañas ocasiones se muestra como es. Con ella ocurrió aquello. Ella lo busca, él no se resiste. Muchas veces él se muestra indiferente para hacerla sentir una más de una lista, pero yo, por experiencia propia, no dudo en afirmar que él con ella es distinto. Que todo hombre tiene un punto débil y cada mujer sabe como seducirlo.
Ella se siente desilusionada cuando él la hace sentir menos, y no sabe ya que pensar. Y es lógico. Pero conociéndolos, hay que llegar a la conclusión de que no hay que tener en cuenta sólo lo superficial, sino insistir en que el otro saque a relucir su interior, para jamás darse por vencidas ni aún en la peor de las situaciones, porque siempre queda una esperanza humilde, que es la fortuna del corazón.
Una dice “no hay tal crisis” mientras tira un par de platos al piso. Una dice “no hay tal crisis” y se ríe con su mejor cara de bólida. Una dice “no hay tal crisis” y saca un turno en la peluquería. “No hay tal crisis”, y te ponés kilos de tapa ojeras. Una vez que aceptás que la crisis es tal crisis, estás preparado, ya podés negar la crisis. Una dice “no hay tal crisis” y rompe lo que tiene a mano. Una dice “no hay tal crisis” y hace step como loca. Uno pone su mejor cara de bólida y dice “no hay tal crisis”. Pero tarde o temprano, llega el día donde la crisis tiene la evidencia de una estría. Ahí no queda otra, hay que aceptarla. Se puede negar la crisis un día, un mes, un año, pero llega ese día en que la crisis te explota en la cara. Atravesar la crisis es como pasar el pelo por agua oxigenada, te aclara el problema de raíz. Llega la crisis, uno cree que es el final, que se termina todo, pero en realidad, ahí empieza todo. Atravesar una crisis es como pasar por un buen cirujano plástico: sos la misma, pero distinta. Dan miedo las crisis. Uno le teme a lo desconocido, casi como a un mal peluquero. En chino, en japonés, en coreano, en tailandés, bueno, en algún idioma oriental, crisis significa oportunidad. Las crisis son como los años: te sorprenden y no te queda otra. Hay que decidirse a llevarlas.
martes, 23 de septiembre de 2008
lunes, 22 de septiembre de 2008
Promesas rotas, promesas que intenté cumplir, hice lo máximo para que tu te sintieras feliz pero me amargaban los celos y siempre acababa igual, discutiendo, llorando y sintiéndome fatal. Y es entonces cuando tus promesas ya no sirven para nada, tras cada calada dejás una vida atrás, una vida que quisiste pero él quiso olvidar, de una manera drástica y volver a empezar desde cero. Sé que es difícil, mi corazón ya ha dejado de latir por alguien que quise y que aún sigue dentro de mi, y me sigo rallando cada día pensando en esto, pensando en un tal vez que jamás ha existido, y que lloro sola, siento una gran angustia dentro. Quiero otra oportunidad aunque sé que no la merezco. Y es que no puedo dormir, me robaste la vida, y aún sigo pensando en tí aunque mi cama este vacía. La culpa es mía por confiar en quien no debía, pues que un colega me ha fallado. Adivina; ¿Quién? Y es que a base de palos me volví un desconfiado, pero sigo creyendo en ti aunque tú me hayas olvidado. En recuerdos de tu corazón sigo estando. Desde lejos puedes verme en mi fantasía llorando, como una niña, como una beba recién nacida. Los recuerdos solo son cosas de un pasado perdido, en el presente no hay más que vivir día a día. Seguir para adelante, aplastarlo todo en esta melodía. Igual que las promesas rotas que intentaste cumplir, pero fallaste como siempre aunque intentaste corregir. La intención era buena, pusiste todo de tu parte.
Aunque ahora no aprecies esto sé que lo apreciarás tarde o temprano. Promesas que dejan vacío en algún sitio y nunca vuelve a ser lo mismo.. Se van, los recuerdos. A dónde irán? Supongo que habrá un lugar donde permanecerán y seguirán, seguirán estando allí siempre porque hay cosas que no se olvidan ni después de la muerte.
domingo, 21 de septiembre de 2008
Imposible atravesar la vida...
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar. Uno crece cuando hay un vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fé. Uno crece, al aceptar la realidad y al tener el coraje de vivirla. Crece cuando acepta su destino y tiene voluntad de trabajar para cambiarlo. Uno crece asimilando y aprendiendode lo que deja detrás.. Construyendo y proyectando lo que tiene por delante. Crece cuando se supera, se valora, y dá frutos. Cuando abre camino dejando huellas, asimilando experiencias.. Y siembra raíces!
Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios, cuando dá ejemplos sin importarle burlas, no desdenes.. Cuando sé es fuerte por carácter, sostenido por formación, sensible por temperamento.. Y humano por nacimiento!.. Cuándo enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge flores aunque tengan espinas, y marca camino aunque se levante el polvo. Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe.. Uno crece cuando se planta para no retroceder.. Cuando se defiende como águila para no dejar de volar.. Cuando se clava como ancla en el mar y se ilumina como estrella. Entonces uno crece.
viernes, 19 de septiembre de 2008
Como quisiera hacer base acá, dejar todo y empezar otra vez. Porque era hermoso entre los dos, era fantástico caminar a la par, siempre vos ayudándome, con alguna palabra, conversación o lo que sea para ponerme bien y ayudarme a salir; y yo tratando siempre de entenderte, porque no te puedo ver mal. Yo te extraño, quiero volver el tiempo atrás y que todo sea como antes. La imagen de nuestros ratos más felices hasta ahora siguen siendo mi motor, tengo recuerdos que me ayudan a seguir. Pero más que nunca me haces falta, la suerte no nos quiso dar un sol. Y más para esta fecha me pongo a reflexionar y veo que me faltas, no es lo mismo sin vos. Y tal vez el tiempo que teníamos que tener lo gastamos, pero me cuesta tanto aceptarlo. Quiero volver a ser chica, cuando todo era pura inocencia, vivías en un mundo de fantasía, donde no había problemas y vivías feliz. Si bien era un mundo irreal, uno no tenía conciencia de la vida, y para esa época uno estaba con todos sus seres queridos, no se notaban tanto las ausencias. Daría hasta lo que no tengo por volver el tiempo atrás y recuperar todo lo que perdí, tanto por errores míos como por cosas de la vida, que me sacó a una de las personas que yo más quería. Sin embargo le agradezco los amigos que me regaló, porque no puedo pedir más. Siempre la peleé y logré salir. Esta vez no será la excepción.
Te extraño abuelo !
jueves, 18 de septiembre de 2008
Era un enorme jardín, un jardín cual edén. Ella, una mujer de gran corazón, enamorada de un amor no correspondido. Ella por última vez lo intentó, él no se negó. Juntos se hundieron en un manto de locura y pasión, pero ella no se dio cuenta, que esa era su intención. En un jardín de tulipanes, salvajemente lloró, sólo ella sabía lo que era sentir un hacha en el corazón. El prefirió desoír el llanto desconsolado, y ella optó por consolar su ya muerto corazón.
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