La brisa desordena mi pelo. El mar me enfría los piés mientras el sol me quema la piel. Conozco este lugar de memoria, sin embargo siempre encuentro algo nuevo. No en el paisaje, sino dentro mio. Esta paz reconforta el alma y abre la mente. Las preocupaciones se disipan y la claridad vuelve a reinar.
Necesito irme ya.