miércoles, 23 de marzo de 2011

Te convertiste en una de mis mejores amigas, en uno de esos motivos que me hace sonreír. Siempre tan oportuna, me contagiás tu alegría aún cuando la tristeza llena mis ojos de lágrimas. Con vos sé que puedo compartirlo todo, porque en este tiempo aprendimos que una es incondicional de la otra. Gracias por tanto, Mica. Por muchos momentos más juntas.
Te amo muchísimo, hermana!