Besas como si fueras a comerme.
Besas besos de mar, a dentelladas.
Las manos en mis sienes y abismadas
nuestras miradas.
Yo, sin lucha, inerme
me declaro vencida, si vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios.
A bocanadas bebes mi vida. Sorbes.
Sin dolerme, tiras de mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio.
Y luego, mimador,
la brizas y la rozas con tu beso.
Oh Dios,oh Dios, oh Dios, si para verte
bastara un beso, un beso que se llora
después, porque, ¡oh, por qué!, no basta eso.