Risas, carcajadas, lágrimas y llanto desconsolado. Minutos, horas e incluso días. Oscuridad, sutiles destellos, claridad y luz enceguecedora. Ruidos de pasos en un largo pasillo. Te veo, me ves. Nos sentimos. Tenemos las manos frías pero el corazón más tibio que nunca. La escarcha se derritió y hoy nos permitimos sentir de nuevo. Las agujas se aceleran, el tiempo se congela en tus ojos.
Una, dos, cien, mil veces. Millones de vidas pero yo prefiero esta, donde el tiempo puede medirse en las veces que pestañás, donde el horizonte está frente a nosotros, pero lo suficientemente lejos como para no alcanzar el final. Prefiero estar acá, donde somos dueños de la historia más linda, donde la tinta nunca es suficiente a la hora de escribir.
Un beso y sonreimos. Las agujas se mueven lentamente otra vez, hasta la próxima vez.