lunes, 5 de julio de 2010
Sobredosis de impotencia
Me encuentro con los ojos llenos de lágrimas, frente a frente con el problema en cuestión. Es en vano, si no puedo actuar. Bah, sí puedo. Quizás no quiero. Actuar implicaría perder mucho, y no estoy dispuesta a perder más nada. A nadie, mejor dicho. Entonces, no puedo hacer sin perder. No encuentro una solución muy lógica a todo esto. En realidad sí la encuentro, la analizo pero no la acepto. ¿Y ahora? Yo sabía que iba a pasarme todo esto. Pero tenía que comprobarlo empíricamente. Tenía que equivocarme. Pudiendo prevenir. A veces creo que sería mejor hacerle caso a la mente. No, pero si me creí que no me iba a golpear. Y así estoy ahora, me di la cabeza contra la pared. Golpe duro si los hay. Y sigo. Y no puedo hacer nada, porque no me puedo alejar. No me quiero alejar. ¿Entonces? "Si estás en el baile, bailá", dicen...