Cosas que aprendí este año:
Todas las heridas se curan, pero las cicatrices quedan. Todo se puede ir a la mierda con una facilidad increíble. No hay que ir a Mandarine sin comer algo previamente. Las personas son más falsas de lo que yo creía. No todo es lo que parece. Nunca hagas un trabajo de física con el pibe que te gusta. La bronca no es buena consejera. A veces te clavan un puñal por la espalda los que antes llamabas amigos. Un clavo no saca a otro clavo. Todo vuelve. El que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen. No hay que subestimar a la gente. No necesariamente la otra persona tiene que ser linda para que te guste. Piratear da más adrenalina de la que creía. Caminar es el mejor deporte. Los que bailan bien tienen otras habilidades. No hay que juzgar sin conocer. No hay que creer en los hombres. Todos los hombres son bipolares. Todo pasa por algo. Más lo deseás, menos pasa. Las cosas muy planeadas salen mal. Si puede fallar, va a fallar. Tengo demasiada mala suerte. No existen las casualidades. Las cosas a veces se vuelven demasiado frágiles. Este chico me lee la mente. Quiero al que no me quiere. Los pibes que escuchan reggaetón me parecen sexies. Soy demasiado blanca. Mis ojos me delatan. Soy demasiado sentimental. Prefiero que haya un pibe por el cual preocuparme antes que aburrirme con un vacío. Encontrar amigos nuevos fue lo mejor que me pasó en el año. Me enganché con el estereotipo que no soñé nunca, pero me encantó vivir todo con él. El que no arriesga no gana. Por más optimismo que tenga, igual las cosas no salen como quiero. Y muchas más.
Chau 2009, fuiste muy inestable y extremista: lo malo fue la peor mierda, pero lo bueno fue perfecto.
Bienvenido 2010, ponete media pila.