viernes, 11 de diciembre de 2009

Lo quiero tener a mi lado ahora, en este momento. Quiero deshacerme en sus brazos, sentir esa fuerza con la que me aferra a su cuerpo y la dulzura con la que sus manos recorren el mio. Quiero saber cómo logra combinar las dosis de ternura y pasión para dar esos besos tan perfectos, tan compatibles con los mios. Con exactitud conozco el calibre de tus besos, sin embargo esa boca me sigue matando. Quiero ver esos ojos mirándome tiérnamente, y ni hablar del deseo de ver cómo te mordés los labios denotando cierto placer. Quiero ver cómo observás mi boca pidiéndome a gritos silenciosos que me acerque a vos (los dos hacemos lo mismo), como hoy, como siempre, pensar que así reclamábamos el primero y ahora, que tanto cambió, en todo esto somos iguales. Quiero que me digas que me querés mientras nos contemplamos queriendo todo pero llegando a nada. Quiero sentir cómo tus manos acarician mi rostro y tener la libertad de tenerte para mi. No sos para mi, no sos de mi propiedad, pero en estas situaciones te siento tan mio.