martes, 11 de noviembre de 2008

Que lindo que era verlos caminando, un alma sola dividida en dos. La orilla de ese mar los encantaba, quedaba todo quieto alrededor. Hermosa fue la vida que llevaron, la suerte no les quiso dar un sol, curioso es que su risa iluminaba hasta el día que ese mal se lo llevo. Se queda con su foto en un rincón y sueña encontrarlo, escucha susurrar un disco viejo que una vez le regaló. Ella sigue con su vida recortada, sin el fue una vida sin color, la imagen de sus ratos más felices, hasta ahora siguen siendo su motor. Se queda con su foto en un rincón y sueña encontrarlo, escucha susurrar un disco viejo que una vez le regaló. Lo siente, lo escucha, lo espera y sueña. Lo lleva bien pegado al corazón, se alegra de nunca despedirlo. Pero no va bajo la orilla caminando, porque sabe que era hermoso entre los dos...